El presidente Donald Trump decidió mantener a Colombia en la lista de países que, según Estados Unidos, “fallaron de manera demostrable” en el cumplimiento de sus obligaciones en la lucha contra las drogas, pero responsabilizó de la decisión al anterior gobierno de Gustavo Petro, respaldó abiertamente al presidente Abelardo De La Espriella y dejó abierta la puerta para levantar la descertificación el próximo año si el país muestra resultados.
En la determinación presidencial conocida este miércoles, Trump incluyó a Colombia junto con Afganistán, Bolivia y Birmania entre los cuatro países que, a juicio de Washington, no realizaron durante los últimos 12 meses esfuerzos sustanciales para cumplir sus obligaciones internacionales y adoptar las medidas requeridas en la lucha contra las drogas.
Pero el mandatario estadounidense volvió a conceder a Colombia una excepción, conocida como waiver, al determinar que mantener la asistencia de EE. UU. al país es “vital para los intereses nacionales” del país.
La misma excepción fue concedida a Bolivia y Birmania, por lo que la descertificación no implica automáticamente la suspensión de la ayuda estadounidense.
En el caso de Colombia, sin embargo, Trump utilizó la determinación para establecer una clara diferencia entre el gobierno de De La Espriella y el de su antecesor.
“El pueblo de Colombia tomó la valiente decisión de elegir a Abelardo De La Espriella como presidente”, afirma Trump en el documento.
El mandatario estadounidense destaca a continuación que el nuevo presidente “se ha comprometido a liderar una campaña agresiva contra los cultivos de coca y la producción de cocaína”, que, según Washington, alcanzaron niveles récord durante el gobierno anterior.
Trump fue todavía más lejos al describir el lugar que espera que Colombia recupere dentro de la estrategia regional de EE. UU.
“Colombia está preparada para retomar su lugar como nuestro principal socio de seguridad en el hemisferio”, sostiene la determinación.
El presidente estadounidense también elogió directamente el cambio de orientación que, a su juicio, representa De La Espriella para las instituciones colombianas encargadas de combatir el narcotráfico.
“El Ejército, la Policía, los fiscales y los tribunales del país finalmente tienen un digno defensor en el presidente De La Espriella”, señala el documento.
Pese a ese respaldo, la Casa Blanca decidió mantener por ahora a Colombia dentro de la categoría de países que “fallaron de manera demostrable”.
Pero Trump dejó explícitamente abierta la posibilidad de revertir esa decisión en la evaluación del próximo año.
“Si, como se espera, Colombia logra avances en la erradicación agresiva de coca y en el desmantelamiento de sus redes narcoterroristas durante el próximo año, consideraré levantar el estatus de ‘failed demonstrably’ del país”, afirma el mandatario.
Trump atribuyó directamente al gobierno Petro la razón por la cual Colombia permanece descertificada.
El estatus, sostiene la determinación, “permanece vigente únicamente debido a la incompetencia y el caos producidos por el anterior gobierno de extrema izquierda”, que estuvo en el poder durante la mayor parte del periodo de 12 meses que sirve de base para la evaluación.
La decisión era esperada con particular atención en Bogotá y Washington después del cambio de gobierno en Colombia y del rápido acercamiento entre las administraciones de Trump y De La Espriella.
El año pasado, Trump había incluido por primera vez en décadas a Colombia entre los países que habían “fallado de manera demostrable” en sus compromisos antidrogas. En aquella ocasión también otorgó un waiver de interés nacional que permitió mantener la cooperación estadounidense.
La nueva determinación conserva formalmente esa situación durante otro año, pero modifica sustancialmente el mensaje político hacia Bogotá al responsabilizar al gobierno anterior por los resultados que sustentan la decisión y plantear expresamente la posibilidad de retirar a Colombia de esa categoría si el nuevo gobierno obtiene avances.
La evaluación se conoce pocos días después de la visita a Colombia del secretario de Estado, Marco Rubio, quien se reunió en Barranquilla con De La Espriella y colocó la lucha contra las organizaciones narcoterroristas y la reducción de los cultivos y la producción de cocaína entre las prioridades de la nueva etapa bilateral.
Durante esa visita, Washington anunció su intención de profundizar la cooperación en seguridad con Colombia y respaldar los esfuerzos del nuevo gobierno contra las organizaciones criminales.
La determinación presidencial fija ahora uno de los parámetros con los que Washington medirá esos resultados durante los próximos 12 meses. Trump menciona específicamente dos condiciones para reconsiderar la descertificación: avances en una “erradicación agresiva” de los cultivos de coca y en el desmantelamiento de las redes que su administración califica como narcoterroristas.
SERGIO GÓMEZ MASERI – Corresponsal de EL TIEMPO – Washington – @sergom68