El Congreso deberá evaluar esta semana una nueva solicitud del presidente electo, Abelardo De La Espriella, para trasladar la ceremonia de posesión presidencial del próximo 7 de agosto de Popayán a Cali, debido a las afectaciones ocasionadas por la actividad volcánica en el suroccidente del país. Esto en medio de un amplio paquete de anuncios que hizo en la noche de este domingo sobre las primeras medidas que implementará una vez se juramente como jefe de Estado. “Las condiciones climáticas derivadas de la actividad volcánica en el suroccidente del país y las afectaciones que la caída de ceniza puede generar sobre la operación aérea y logística del evento me obligan a tomar una decisión responsable”, afirmó el mandatario electo.
Según explicó, el aeropuerto Guillermo León Valencia, de Popayán, “ha permanecido cerrado más de una tercera parte del tiempo en los últimos 20 días”, por lo que pidió respetuosamente a la Cámara que la sesión solemne del Congreso se lleve a cabo en la capital del Valle del Cauca.
Sin pronunciarse sobre la posibilidad de que el acto se realice en una instalación militar, el Senado aprobó la semana pasada una proposición que autorizaba el traslado de la sesión al Cauca. Se esperaba que este lunes la Cámara de Representantes adoptara una decisión en el mismo sentido, con lo que habría quedaría avalado el cambio de sede hacia ese departamento.
Ahora bien, para llevar el acto protocolario a Cali, el Congreso tendría que volver a pronunciarse. Tanto el Senado como la Cámara deberían aprobar una nueva proposición, pues la autorización vigente hace referencia exclusivamente al departamento del Cauca y no contempla otra sede. Esa nueva proposición sería presentada por el partido Salvación Nacional.
Aunque el mandatario electo atribuyó la decisión exclusivamente a las condiciones climáticas derivadas de la actividad volcánica, en el Congreso también existían inquietudes por las condiciones de seguridad en el Cauca para recibir a los parlamentarios y a las delegaciones diplomáticas que asistirán a la ceremonia.
Por eso, la Secretaría General del Senado solicitó al comandante general de las Fuerzas Militares un informe sobre las condiciones de seguridad en ese departamento, con el fin de establecer si, “de acuerdo con la evaluación de riesgo realizada por las autoridades competentes, se cuentan con las capacidades operacionales, logísticas y de seguridad requeridas para garantizar el desarrollo de la sesión”.
La posibilidad de trasladar la ceremonia a Cali ya estaba sobre la mesa desde hacía varios días. De hecho, tanto el alcalde de la ciudad, Alejandro Eder, como la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, manifestaron su disposición para albergar el acto en el que De La Espriella recibirá la banda presidencial.
“Desde nuestra ciudad estamos listos para acompañar y apoyar todo lo que sea necesario. Cali ha esperado durante muchos años una mayor presencia del Gobierno Nacional, y que este acto se realice aquí ratifica su compromiso con nuestra ciudad, con el Valle del Cauca y con todo el suroccidente colombiano”, escribió Eder.
Batallón de Jamundí
A renglón seguido, Abelardo De La Espriella anunció que una de las primeras decisiones de su gobierno será reforzar la presencia militar en el suroccidente del país con el fortalecimiento del Batallón de Alta Montaña de Jamundí.
La instrucción, según explicó, ya fue impartida al ministro de Defensa designado, general (r) Jorge Mora López, con el objetivo de convertir esa unidad en una de las prioridades desde el inicio de su mandato.
Durante su intervención, De La Espriella sostuvo que la medida busca recuperar el control institucional en una región que ha registrado una persistencia de acciones de grupos armados. “He dado instrucciones precisas al señor ministro de la Defensa designado, general Mora, para que el fortalecimiento del Batallón de Alta Montaña en Jamundí, Valle del Cauca, sea considerado una prioridad desde el primer día de mi gobierno. Vamos a asegurar esa zona con ese batallón”, afirmó.
Por otro lado, dio a conocer que hará su primer consejo de seguridad en la Escuela de Aviación Militar Marco Fidel Suárez, ubicada en Cali, la misma que fue atacada en 2025 por las disidencias de las Farc, con explosivos movilizados desde el Cauca. “Tan pronto sea investido como presidente de la República, el primer consejo de seguridad de mi gobierno se realizará en la base aérea Marco Fidel Suárez, que es símbolo de la resistencia de nuestros héroes”, dijo.
Cierre de embajadas
Durante su mensaje, Abelardo De la Espriella también anunció una “optimización” de las embajadas, consulados y misiones diplomáticas de Colombia en el exterior, al sostener que el país necesita una “diplomacia moderna, eficiente y al servicio de los intereses nacionales, no de la politiquería y la burocracia. No podemos mantener una estructura tan costosa que no produce resultados concretos para el país”.
En ese sentido, dijo que, en una primera etapa, cerrará las embajadas de Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumania, Senegal y Sudáfrica. Al tiempo, dijo que ordenará suspender la apertura de una embajada en Palestina, algo que en 2024 había anunciado el presidente Gustavo Petro. Añadió que también cerrará “cerca de 15 consulados” y señaló que hay embajadas que deben unificarse.
En contraparte, el presidente electo dijo que fortalecerá la presencia nacional en lugares con “oportunidades estratégicas” y anunció la reapertura de la embajada de Colombia en Jerusalén, y la apertura de una nueva embajada en Nigeria.
De La Espriella aclaró que el cierre de estas oficinas no implica una ruptura de relaciones con esos países y organizaciones, con las excepciones de Cuba y Nicaragua, al decir: “En mi gobierno no habrá vínculo alguno con tiranías. Con el resto de países y organismos Colombia mantendrá sus relaciones internacionales y garantizará la atención a nuestros connacionales mediante esquemas de representación concurrente desde otras embajadas en la región”.
Adicionalmente, el nuevo mandatario dijo que durante los primeros 100 días de su gobierno se hará una auditoría a otras representaciones diplomáticas para revisar si las embajadas que subsisten se mantendrán.
“Vamos a reorganizar con criterio de eficiencia y en defensa siempre del interés nacional. Esta decisión le va a ahorrar al erario miles de millones de pesos al año, plata que necesitamos. Cada peso que ahorremos en burocracia será un peso que podremos invertir en seguridad, salud, educación, infraestructura y oportunidades para los más pobres”, declaró De La Espriella, añadiendo que la diplomacia no será un “premio burocrático” sino una “herramienta para abrir mercados, atraer inversión, generar empleo y defender los intereses de Colombia en todo el mundo”.
Finalmente, el presidente electo mencionó que se debe trabajar para que en un futuro cercano “todos los trámites consulares se hagan on line”.
Otros anuncios: Gerente especial para Bogotá, sedes de despacho regionales y ‘Ruta Milagro’
El amplio paquete de anuncios del abogado también incluyó la designación futura de un gerente especial para Bogotá, encargado de articular los asuntos pendientes entre el Gobierno saliente y la capital. También confirmó que despachará desde Barranquilla, Medellín y Cali, mientras que en Bogotá su sede será el Palacio de San Carlos, y reiteró su intención de convertir la Casa de Nariño en un museo abierto al público.Además, anunció el inicio de la ‘Ruta Milagro’ para apoyar a emprendedores y pequeños empresarios, y la creación de un grupo de empresarios liderado por Arturo Calle, que asesorará ad honorem a su gobierno en el análisis de los desafíos del país.
Redacción EL TIEMPO