Las autoridades penitenciarias confirmaron el traslado de David Murcia Guzmán, creador de la extinta pirámide DMG, hacia el penal de máxima seguridad de Palogordo, ubicado en el municipio de Girón, Santander. El procesado se encontraba recluido previamente en la cárcel La Picota, en Bogotá.
El ingreso al nuevo centro de reclusión ocurrió pasadas las 5 de la tarde del sábado 29 de agosto. Tras su arribo, un protocolo multidisciplinario integrado por un médico, un psicólogo, el responsable de tratamiento y otros profesionales especializados asumió la valoración del privado de la libertad para determinar la celda o el sector donde cumplirá su medida.
En la dinámica del establecimiento penitenciario, las evaluaciones iniciales apuntan a que Murcia Guzmán sea destinado a las alas de mayor control institucional. De acuerdo con información divulgada, lo más probable es que Murcia Guzmán sea dejado en los pabellones 7,8 o 9, que son los más estrictos de esta cárcel de máxima seguridad.
El impacto judicial del caso DMG
El nombre de David Murcia Guzmán se convirtió en el centro de uno de los mayores escándalos financieros de la historia reciente del país a raíz de la operación de DMG. La estructura funcionó como una red de captación ilegal de fondos y esquema piramidal entre los años 2005 y 2008, captando recursos del público a través de la venta de tarjetas prepago con promesas de altos rendimientos económicos.
La expansión del modelo alcanzó diversas regiones del territorio nacional e inclusive traspasó fronteras hacia otros países. En 2008, el Gobierno ordenó la intervención de la empresa, al tiempo que la Fiscalía General de la Nación formalizó las investigaciones judiciales por captar dinero sin la autorización legal requerida.
Las acciones de la justicia colombiana contra Murcia Guzmán derivaron en su judicialización por los delitos de captación masiva y habitual de dinero y lavado de activos. De manera paralela, fue extraditado a Estados Unidos, país donde aceptó cargos por lavado de dinero y donde pagó una condena de varios años antes de ser deportado a Colombia para responder ante los estrados nacionales.
Los años de condena y los argumentos de la defensa
En el sistema penitenciario colombiano, Murcia Guzmán cumple una pena acumulada de 22 años, 10 meses y 15 días de prisión por los delitos de lavado de activos y captación masiva de dinero.
Frente a esta sanción, su equipo legal mantiene recursos ante los estrados judiciales para buscar una reducción del tiempo en prisión:
- La representación jurídica solicita que se valide formalmente el tiempo que el privado de la libertad permaneció en cárceles de Estados Unidos.
- El argumento central de los abogados sostiene que Murcia Guzmán ha estado privado de la libertad de forma continua por más de 17 años.
- La defensa alega que mantener la pena sin reconocer la reclusión en el exterior implica sancionar al procesado dos veces por los mismos hechos.
*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista.