La frialdad en un entramado criminal que involucraría a una mujer de nombre Yulieth y quien habría buscado a personas vinculadas con la banda ‘los Santa’, que cometen homicidios y microtráfico en la ladera de Cali, no solo se mide en los 4 millones de pesos que presuntamente pactó para acabar con la vida de María Camila Potosí.
La joven de 21 años, con ocho meses de embarazo, había desaparecido el 16 de julio. Cuatro días después, su cuerpo fue hallado a la orilla del río Meléndez, a la altura del kilómetro 3 del corregimiento de La Buitrera, en la zona de la ladera suroccidental de Cali.
Cerca de allí fueron localizados los restos de una recién nacida. Tras los análisis forenses, la Personería distrital de Cali ratificó el informe del Instituto Nacional de Medicina Legal que confirmó que el cuerpo correspondía a Alahia, la hija de María Camila.
La reconstrucción de los hechos conocida por EL TIEMPO, con información obtenida trasla captura de los sospechosos, así como en elestrado judicial durante la imputación de cargos y la orden de la medida de aseguramientoen unacárcel, expone la sevicia con la que actuaron los presuntos implicados.
Los cinco presuntos implicados fueron identificados por la Fiscalía como Yulieth Cecilia Angulo Escobar, Nitzon Stiven Mondragón Cuero, Kevin Alexis López Orozco, Juan José Narváez Rodríguez y Edwin García Zuluaga, quienes fueron capturados con orden judicial, el pasado 30 de julio, durante diligencias de registro y allanamiento en el Valle del Cauca.
De acuerdo con las informaciones y pruebas recopiladas por la Fiscalía General de la Nación con la Policía Nacional, el plan habría estructurado una mentira a los allegados de alias Yulieth y a la víctima de uno de los crímenes más violentos en la capital del Valle del Cauca.
El deseo perverso que estaría detrás del ataque
Los chats revelados por la Fiscalía General de la Nación desnudan una presunta trama de feminicidio agravado motivada por venganza personal y el deseo de arrebatar una bebé de ocho meses de gestación. Según la investigación judicial contra la mujer implicada, se habría articulado la narrativa de un profundo resentimiento hacia la víctima, María Camila Potosí, y la presunta contratación de la banda criminal ‘los Santa’.
“Le quiero meter ese susto porque por culpa de ella perdí mi bebé hace poco”, se lee en uno de los mensajes de texto que alias Yulieth le habría enviado el pasado 26 de junio a alias Kevin, el enlace clave para coordinar la retención de la joven de 21 años. Con esa frase, la hoy imputada no solo habría buscado acelerar el andamiaje logístico de la red delincuencial en la ladera, sino camuflar bajo el velo de una vendetta.
Expertos en la Fiscalía y fuentes de la Policía, consultados por EL TIEMPO, tomando este comportamiento, explicaron que se ocultaría la obsesión premeditada por simular un embarazo y apoderarse, a cualquier costo, de una criatura ajena.
La Fiscalía y fuentes de la Policía sostuvieron que alias Yulieth no está embarazada, demostrando que la manipulación de la imputada habría sido el motor que activó una de las cesáreas artesanales más macabras de la historia judicial reciente de la capital del Valle del Cauca.
En este rompecabezas que la Fiscalía trata de ensamblar, el entorno íntimo de la capturada aportó piezas clave que confirmarían un patrón de engaños sistemáticos.
Durante los últimos dos años, Yulieth convivió con la familia de su expareja en un sector vulnerable de la comuna 18, en la montañosa ladera de Cali, donde también vivía María Camila Potosí.
Las nuevas evidencias en el sitio donde María Camila Potosí, de 8 meses de embarazo, habría sido asesinada y le habrían extraído a la bebé en Cali
Alias Yulieth conocía el entorno familiar de María Camila: el exnovio de la capturada estudió en el colegio de la pareja de la víctima
La mujer convenció a quien convivía con ella de que este año se convertirían en padres de una niña. En un video, Carlos Rincón, como se identificó, manifestó que Yulieth le había mostrado ecografías y registros de controles prenatales, documentos que la expareja pone en duda, pues en el pasado lo había engañado fingiendo un primer embarazo, como lo recalcó en la grabación.
Asimismo, alias Yulieth conocía el entorno de María Camila, un hogar donde la joven y futura madre tenía una pareja estable y su familia le brindaba todo su apoyo para salir adelante con su embarazo ya a punto de culminar. El exnovio de Yulieth y la pareja de María Camila habían estudiado en el mismo colegio y se conocían desde niños por el fútbol.
Los investigadores analizan si el trasfondo del crimen, más allá de la falsa pérdida de una bebé (en el caso de alias Yulieth, como fue identificada por la Policía), respondería a un resentimiento hacia la estabilidad sentimental de María Camila y su avanzado estado de gestación. Este móvil toma fuerza, teniendo en cuenta las declaraciones de la expareja de la capturada, quien confesó en un video haber terminado la relación dos meses atrás.
EL TIEMPO conoció que para la Fiscalía se refleja la perturbadora conducta mitómana de la procesada. Este rasgo de su personalidad presuntamente se convirtió en la herramienta perfecta para manipular tanto a sus seres queridos —quienes de buena fe creían en la llegada de una bebé— como a la estructura criminal, al hablar de una supuesta pérdida que sustentara su objetivo: atentar contra María Camila.
Con estas revelaciones, el expediente no solo se robustece en el ámbito penal, sino que perfila la premeditación con la que habría operado la señalada presunta feminicida con la banda criminal.
La Fiscalía busca demostrar que el ataque contra María Camila Potosí no fue un acto improvisado ni un rapto desesperado de último minuto, sino la ejecución final de un libreto meticulosamente ensayado por una mujer que habría utilizado su capacidad de manipulación para engañar a su hogar y, simultáneamente, coordinar el brazo armado de una banda de sicarios en Cali.
El dictamen forense citado por la Fiscalía reveló que los atacantes le causaron un dolor innecesario a María Camila mediante 22 heridas con arma blanca antes de acabar con su vida, confirmando que la sevicia de la organización criminal superó el plan inicial de arrebatarle a la bebé.
El interés inicial de Yulieth, de acuerdo con la Fiscalía, habría sido el de “generar confianza a María Camila, haciéndole creer que también estaba embarazada, precisamente, de una niña, para, mediante la modalidad del engaño, transportarla en la motocicleta de placas JFM 91C, hasta el ya indicado inmueble donde la entretuvo fingiendo la pérdida de las llaves del automotor”, es parte de la narración del fiscal, conocida por EL TIEMPO de la audiencia de imputación de cargos.
El dictamen forense
“Adicionalmente, las acciones antes descritas, fueron ejecutadas por precio, concretamente, por la suma de 4 millones de pesos”, expuso el fiscal durante la audiencia de imputación de cargo de los cinco capturados.
El dictamen forense de Medicina Legal aportó otro elemento clave: el cuerpo de María Camila Potosí presentaba 22 puñaladas. Para los investigadores de la Fiscalía, la cantidad y la naturaleza de las heridas no solo describen una acción cargada del deseo de hacer daño y asegurar la muerte de la joven, sino que configuran jurídicamente el agravante de sevicia. Esta crueldad extrema demuestra que el ataque estuvo diseñado para infligir el mayor sufrimiento posible antes de consumar el feminicidio agravado.
“A lapersona de María Camila,mientras permanecía con vida se le causaron 22 heridas secuenciales,por arma blanca, que fueronasestadas en su cabeza, en su cuello, en su región cervical, en su tórax, en sus miembros superiores y abdomen, que lecausaron un sufrimiento innecesario, y denotanuna crueldad excesiva”, es parte del duro relato de la Fiscalía.
CAROLINA BOHÓRQUEZ
Corresponsal de EL TIEMPO
Cali
Una mujer no fue a trabajar y preocupó a su hija, quien la halló sin vida en el baño de su casa en Itagüí: indagan feminicidio y buscan a sospechoso
Cayó el presunto asesino de Gabriel Arenas Herazo, estudiante de ingeniería de la Universidad de Antioquia: detalles de la investigación
Aumentó número de desplazados por enfrentamientos entre ‘clan del Golfo’ y disidencias de ‘Calarcá’ en Briceño, Antioquia: van 177 personas en éxodo
Consulte más noticias
Read more Atención: Tribunal aceptó demanda que busca tumbar posesión de Abelardo De La Espriella en Cali