La versión comenzó a tomar fuerza este jueves 3 de septiembre luego de que trascendiera información de inteligencia según la cual el señalado cabecilla de las ACSN habría sido asesinado por integrantes de su propia organización. Sin embargo, la hipótesis continúa bajo verificación y ninguna autoridad ha confirmado oficialmente el hecho.
De acuerdo con la información suministrada a EL TIEMPO, la supuesta muerte de Pérez Toncel estaría relacionada con un operativo militar desplegado días atrás por la fuerza armada estadounidense. Incluso, los organismos de inteligencia también verifican que Rosa Angélica Tarazona, conocida como alias “Bebecita” y pareja de alias “Bendito Menor”, haya sido abatida.
Uno de los elementos que más llama la atención de las autoridades es que, según las mismas fuentes, alias ‘Bendito Menor’ lleva varios días sin aparecer en las interceptaciones y seguimientos que se le realizaban en las zonas donde solía moverse. Esa ausencia de comunicaciones habría encendido las alertas entre los investigadores y sería el motivo del despliegue en territorio para encontrar sus cuerpos.
Hay silencio y falta de protagonismo en redes
La incertidumbre alrededor de su paradero coincide con otro hecho que ha sido comentado en círculos de seguridad, como es que, en los últimos días, también se dejara de observar actividad pública asociada al cabecilla.
Alias ‘Bendito Menor’ se había convertido en una figura inusual dentro del mundo criminal del Caribe colombiano por su constante exposición en redes sociales. Durante meses fue protagonista de videos, fotografías y mensajes que circularon ampliamente en plataformas digitales.
En varios de esos contenidos aparecía armado, lanzando advertencias a sus adversarios o pronunciándose sobre operaciones de la Fuerza Pública. Su presencia digital terminó convirtiéndolo en uno de los rostros más visibles de las ACSN y en uno de los delincuentes más reconocidos de la región.
Precisamente esa exposición pública habría sido vista con preocupación por sectores de inteligencia, ya que lo posicionó como uno de los principales objetivos de las autoridades. En días recientes se conoció que sobre él existía una intense operación de búsqueda que incluso contaba con apoyo internacional para rastrear sus movimientos en Magdalena, La Guajira y Cesar.
Sin cuerpo, sin confirmación oficial
Por ahora, el principal elemento de cautela es que no existe una confirmación institucional sobre la supuesta muerte del cabecilla.
Hasta el momento no se ha informado sobre la ubicación de un cuerpo que permita corroborar la versión; tampoco se conocen pronunciamientos oficiales de las autoridades judiciales o militares que den por cierta la información.
Los investigadores manejan distintos escenarios y no descartan que haya logrado salir del radar de las autoridades, y por eso se mantienen los operativos desplegados para corroborar su muerte o seguir en la ofensiva.
Mientras las verificaciones avanzan, el caso permanece rodeado de incertidumbre. Si bien la versión de su presunta muerte gana fuerza en algunos sectores de inteligencia, por ahora el caso sigue siendo materia de investigación y cualquier conclusión definitiva dependerá de la evidencia que logren recopilar las autoridades.