Conseguir trabajo ya no solo implica que el reclutador lo elija. Ahora exige comprobar que ese reclutador realmente existe. Y es que, con ayuda de la inteligencia artificial, las estafas laborales han alcanzado un nivel de sofisticación que cada vez más dificulta distinguir un proceso de selección legítimo de uno diseñado para robar dinero, datos personales o captar víctimas.
La amenaza afecta especialmente a la generación Z, nacida entre 1997 y 2012, acostumbrada a buscar empleo casi exclusivamente por internet.
María José Cárdenas, una colombiana de 26 años que vive en España, había terminado una maestría en gestión de proyectos y necesitaba encontrar empleo antes de que venciera su permiso como estudiante. Llevaba semanas enviando hojas de vida cuando, finalmente, recibió el correo que esperaba: una empresa tecnológica quería entrevistarla para un cargo remoto con un salario de entre 140.000 y 155.000 euros al año.
A simple vista, todo parecía legítimo. La empresa, GoGameToken, se presentaba como una fintech dedicada al desarrollo de economías digitales y tecnología blockchain. La oferta publicada en LinkedIn exhibía una descripción acorde al cargo e incluía un correo que el supuesto reclutador utilizaba con un dominio aparentemente oficial.
Pero antes de la entrevista comenzaron a resaltar pequeños detalles que empezaron a inquietarla, como que el salario ofrecido estaba muy por encima del promedio para un cargo similar; aun así, María José pensó que podía tratarse de una multinacional con una política salarial diferente.
La verdadera alarma llegó apenas media hora antes de la cita. El enlace para conectarse no conducía a plataformas conocidas como Microsoft Teams, Zoom o Google Meet. En cambio, le exigía descargar un programa desconocido para acceder a la videollamada. “En ese momento comencé a sospechar”, recuerda.
Su caso refleja una tendencia. Una investigación de la Alianza Global contra las Estafas reveló que el 39 % de los adultos en el mundo afirma haber estado expuesto a una oferta laboral fraudulenta entre 2024 y 2025. Del total de los 42 países encuestados, las pérdidas por estafas digitales superaron los 442.000 millones de dólares en el mismo periodo.
Sin embargo, estas operaciones ya no solo buscan robar dinero. La inteligencia artificial les permitió a las redes criminales sofisticar sus métodos para cometer fraudes más complejos –como ataques de phishing (para robar sus datos secretos, contraseñas o dinero) o como deepfakes (para realizar suplantaciones de identidad altamente realistas). En algunos casos, incluso terminaron alimentando redes de trata de personas y explotación laboral, una modalidad sobre la que también ha alertado Interpol.
Los desempleados que buscan trabajo se encuentran en una posición muy vulnerable y son susceptibles a las estafas
Josephine WolffProfesora de políticas de ciberseguridad en la Escuela Fletcher de la Universidad de Tufts
Dude de todas las ofertas laborales en internet
LinkedIn, la red social profesional y plataforma de empleo más grande y famosa del mundo, advierte que “detectar estafas es ahora una parte rutinaria de la búsqueda de empleo”.
Una recientereveló que casi tres cuartas partes (72 %) de los profesionales consultados afirman que se detienen a pensar en la legitimidad de un puesto al menos a veces antes de presentar su solicitud, incluyendo un 29 % que dice hacerlo siempre.
Esta cautela va en aumento: el 57 % de los profesionales afirma que es más probable que duden de si un trabajo es una estafa que hace un año, frente a solo el 11 % que dice que es menos probable que lo hagan.
“Los desempleados que buscan trabajo se encuentran en una posición muy vulnerable y son susceptibles a las estafas”, advirtió Josephine Wolff, profesora de políticas de ciberseguridad en la Escuela Fletcher de la Universidad de Tufts. “Una cosa es decir ‘no abras archivos adjuntos’ y ‘ese correo electrónico es peligroso’, pero si creo que ese correo podría ser mi oportunidad para conseguir un trabajo, el riesgo es diferente”, afirmó al diario The Guardian.
Generación Z: principal blanco de las estafas laborales
En ese contexto, el punto de quiebre de los jóvenes está relacionado con el contexto laboral. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que el desempleo juvenil alcanzó el 12,4 % en 2025 y que unos 260 millones de jóvenes en el mundo no estudian, no trabajan ni reciben formación (NINI).
Por ello, según el más , la Generación Z (personas nacidas entre 1997 y 2012) se ha convertido en el principal blanco de las estafas laborales. El 32 % afirma haber sido víctima de un fraude relacionado con ofertas de trabajo.
Pero el problema no responde únicamente a una “falta de precaución”, advierte LinkedIn, sino a un mercado laboral cada vez más competitivo, donde muchos sienten que no pueden permitirse el lujo de ser escépticos.
Según el reporte, casi un tercio de la generación Z (32 %) admite ignorar las señales de advertencia simplemente porque perciben que las oportunidades son muy escasas. En cambio, solo el 21 % de la Generación X (personas que nacieron entre 1965 y 1980) y el 8 % de los Baby Boomers (nacidas entre 1946 y 1964) tiene comportamientos similares.
Colombia alerta por aumento de fraudes y riesgos de caer en redes de trata de personas
Aunque muchas de estas redes operan desde el extranjero, Colombia registra denuncias relacionadas con ofertas laborales falsas difundidas por internet. Las cifras no se mantienen actualizadas, pero un reporte del Centro Cibernético de la Policía Nacional identificó más de 1.200 quejas durante el primer semestre de 2024.
Elempleo, una de las bolsas de trabajo digitales más grandes e importantes de Colombia y que hace parte de la misma casa editorial que este diario, informó que en lo que va del año tiene constancia de 29 casos de creación de empresas falsas o suplantación de empresas y 15 ofertas que considera fraudulentas.
La Policía Nacional y el Ministerio TIC, además, han advertido en los últimos años sobre el crecimiento de fraudes que utilizan vacantes inexistentes para obtener dinero, documentos de identidad, cuentas bancarias o información personal de los candidatos.
Casi un tercio de la generación Z (32 %) admite ignorar las señales de advertencia simplemente porque perciben que las oportunidades son muy escasas
Casos documentados por EL TIEMPO han revelado cómo falsas ofertas terminan vinculando a las víctimas con redes de trata de personas o explotación laboral en Camboya o Polonia.
La confianza es ahora el principal objetivo
Para Óscar Díaz, experto en ciberseguridad, “la inteligencia artificial generativa eliminó de golpe la barrera de entrada que antes delataba al ciberdelincuente”, como errores de ortografía, traducciones deficientes o páginas improvisadas.
Los estafadores ahora utilizan modelos de lenguaje entrenados para redactar ofertas impecables, clonan páginas corporativas, generan fotografías de perfil hiperrealistas de supuestos reclutadores e incluso clones de voz o video para breves entrevistas por plataformas como Teams o WhatsApp. La evaluación de Interpol 2026 asegura que las estafas facilitadas por la IA son 4,5 veces más rentables que los métodos tradicionales.
El riesgo aumenta, según el Chief Commercial Officer de ERC Colombia, cuando el ecosistema del cibercrimen “ya no actúa únicamente en el mundo lógico (robo de dinero o credenciales), sino que se convierte en el vector de entrada para delitos del fuero físico y violaciones graves a los derechos humanos”, dijo a EL TIEMPO.
Por ello, el experto exige que las plataformas de empleo asuman su responsabilidad en el asunto. No son “intermediarios de contenido o tableros de anuncios. Ese modelo es insostenible e irresponsable”, asegura.
La inteligencia artificial generativa eliminó de golpe la barrera de entrada que antes delataba al ciberdelincuente
Óscar DíazChief Commercial Officer de ERC Colombia
¿Cómo evitar caer en una estafa laboral?
Un informe realizado por la empresa de tecnología financiera Revolut recomienda siempre comprobar la legitimidad del empleador, nunca pagar por un empleo, proteger su información personal y “siempre que sea posible, usar plataformas de confianza que ofrezcan protección contra el fraude”.
Díaz, además, sugiere utilizar herramientas gratuitas de análisis reputacional de URLs o dominios o contactar al reclutador a través de canales oficiales.
Por su parte, LinkedIn recuerda confiar en su “intuición” en el momento de mayor vulnerabilidad. Los primeros instantes de contacto son cuando las personas se sienten más expuestas. “La presión por actuar con rapidez, la falta de detalles sobre el trabajo o un contacto inesperado pueden ser señales para detenerse. Las oportunidades reales no desaparecerán por tomarte un momento para pensar”.
Para María José, detenerse a tiempo cambió su vida.
Paradójicamente, con la ayuda de ChatGPT decidió analizar cada detalle de la oferta. Esta herramienta de IA identificó varias inconsistencias, entre ellas un dominio web creado recientemente, descripciones corporativas copiadas de otros sitios y patrones frecuentes en ofertas utilizadas para distribuir programas maliciosos o robar información personal.
“Me sentí muy decepcionada y con rabia de pensar que hay gente que se toma el tiempo de hacer todo ese show sólo para estafar a la gente”, comenta a este diario. Pero ahora, dice, comprende por qué “informarse bien sobre las vacantes, las empresas y sobre todo la manera en que te contactan es indispensable”.
Laura Juliana Castellanos Guevara – Redacción Internacional – EL TIEMPO
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